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¿Qué hacer cuando una mascota se va?

Cuando una mascota muere deja un hueco muy difícil de llenar.
Toronto · Publicado el: 7 febrero, 2013

Las mascotas son seres vivos que requieren atención y cariño, te aceptan incondicionalmente, te siguen, te procuran, se convierten en tu confidente y en tu fiel compañero. Cuando una mascota muere deja un hueco muy difícil de llenar, por lo que en esta ocasión les compartiré cómo sobrellevar mejor este tipo de duelo.

Para muchas personas (sobre todo niños) las mascotas son parte de su vida desde temprana edad y con la cual aprenden a ser responsables y afectivos, creando un vínculo tan fuerte que puede igualarse al que tenemos con los humanos; mientras algunos las ven como sus ‘hijos’, otros aseguran que pueden comunicarse entre ellas. Es por ello que su pérdida causa un gran dolor al grado de considerar atención psicológica para sobrellevar su ausencia de manera saludable.

Según explica el escritor Gary Kowalski, un estudio realizado en Gran Bretaña comprobó que el 10% de las personas que perdieron una mascota acudieron al médico con síntomas de depresión clínica, de los cuales más del 90% experimentaron un trastorno en los hábitos de sueño o de alimentación en las semanas inmediatamente posteriores a la pérdida.

La muerte es el desenlace natural del ciclo de vida que llega por la edad, pero cuando una mascota se enferma de gravedad (generalmente en situación terminal) muchos de los dueños, en un acto de amor, acuden con el veterinario para “dormir” a su mascota y terminar con su agonía, lo cual magnifica el dolor y la culpa.

Si has perdido a un ser tan querido y cercano como tu mascota, es completamente normal que te cuestiones por qué se ha ido, quizá puedas sentirte culpable por no prevenir su muerte llevándolo a tiempo al veterinario o si hubieras hecho más por ella; todos esos sentimientos son válidos, pero lo más importante es externarlos para limpiar tu alma y tu corazón. Con el tiempo y la atención necesaria las heridas irán sanando y te podrás quedar únicamente con los recuerdos agradables de tu hermosa mascota.

Me gustaría compartir contigo, querido lector, esta frase de la película ‘Marley y yo’: “Un perro (gato, hurón o cualquier mascota) no busca autos grandes, casas lujosas o ropa de diseñadores; con agua y comida estará bien. No le importa si eres pobre o rico, listo o tonto, inteligente o estúpido. Dale tu corazón y él te dará el suyo. ¿Cuántas personas pueden hacerte sentir así, puro y especial? ¿Cuántas personas pueden hacerte sentir extraordinario?”

Si tú o algún conocido están pasando por esta dolorosa situación, te invito a que me contactes para ayudarte a procesar adecuadamente este duelo. 

*Dedicado a mi gran amigo, Rodrigo Revilla Miranda, quien después de 18 años, se despidió hace unas semanas de su gato, Simba*

 

Texto: Brenda Pérez Gil Romo
Mail: [email protected]
Contacto: (647) 213-0146
121 Eddystone Avenue
Twitter: @psicologabrenda

El Diván de Brenda

Brenda Pérez Gil Romo

Brenda Pérez Gil Romo es una destacada psicóloga con estudios realizados en México y Canadá, reconocida por la Canadian Psychological Association y colaboradora en el diario «El Centroamericano» con su columna ‘El diván de Brenda’.

Etiquetado en: mascotas animales
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