Nicaragüenses celebran "La Purísima"
en la Iglesia Sto. Tomás Moro en Scarborough

Día De Muertos
Quién causa tanta alegría? La concepción de María! Fue el grito con el que la comunidad nicaragüense se desbordó como nunca e inició la celebración anual de La Purísima, tradición nicaragüense en honor a la Inmaculada Concepción de la Virgen María, este Sábado 5 de Diciembre en el salón principal de la Parroquia Santo Tomás Moro en Scarborough.

Los nicaragüenses celebran la Inmaculada Concepción año con año, tradición que data de varios siglos y que se atribuye a haber sido traída desde España a nuestro continente por los hermanos Franciscanos. El 7 de Diciembre el fervor a la Inmaculada Concepción se hace sentir a través de todo el país. La Gritería, como es popularmente conocida esta tradición, se celebra a lo largo y ancho del país en donde no solo se reza un novenario (oraciones específicas cada día por espacio de 8 días), culminando el noveno día con La Gritería, la máxima expresión del fervor a la virgen, en el que el pueblo nicaragüense se desborda a las calles para rezar y cantarle a la virgen, con cantos compuestos específicamente para esta ocasión.

Cuenta la historia que los hermanos Franciscanos iniciaron esta tradición anual rezando la novena en el convento de San Francisco, en la ciudad de León, en Nicaragua. Al final de los rezos, los monjes trajeron golosinas y dulces para los niños y los participantes. Fueron tan populares en esos años los rezos de la novena, que poco a poco el convento se llenaba de tanta gente que los hermanos Franciscanos pidieron a los los fieles hacer los rezos desde sus propias casas.

Se le atribuye también a Monseñor Giordano Carranza el haber animado a los fieles a "gritarle" a la Virgen, como expresión de amor y entusiasmo, asi como de construir la primera enramada y suntuoso altar a la virgen. Poco a poco la tradición fue dispersandose por todos los rincones del país y con el flujo de los nicaragüenses por tantos otros países ahora se celebra la purísima puede decirse que por todos los rincones del mundo.

Hace 20 años un grupo de inmigrantes nicaragüenses se dió a la empresa de incorporar la tradición de La Purísima en la Iglesia Santo Tomás Moro en Scarborough. Estos pioneros-- entre ellos Oscar y Maria Auxiliadora Norori, Fernando y María Fernanda Portocarrero, Luis Alizaga y Señora, Porfirio y Maritza García y Rurick y María Lourdes de Kellerman-- apoyados por el párroco Santiago Vides, hicieron realidad el sueño de llevar la devoción a la Inmaculada Concepción a través de la celebración de La Purísima o La Gritería en esta parroquia desde ese año.

La comunidad nicaragüense puede a veces estar dispersa y antagónica cuando viene a política, asuntos económicos y demás, pero se une totalmente en una hermandad inigualable cuando del amor a la Virgen se trata, y en este 20avo aniversario de la celebración de La Purísima, el amor, la devoción y el fervor que este pueblo siente por su Virgen madre es indiscutiblemente palpable. Como dice una canción de la misa campesina nicaragüense, "no hay cosa más bonita que mirar a un pueblo reunido," y en esta noche se reúnen no solo nicaragüenses, sino hermanos salvadoreños, mexicanos, panameños, colombianos y en fin, de todas partes de latinoamérica para celebrar este tan significativo evento.

El padre José David Pérez, párroco de la Iglesia Sto. Tomás Moro, dijo unas palabras esa noche y recalcó que esta celebración a María, "mujer vigilante de si misma y mujer de oración permanente", es un homenaje a María por ser ella la causa de nuestra alegría y por estar "llena de gracia", es decir, en un estado de dicha permante. Cerró su homilía rogando a nuestra venerada madre, "tu que haz sido el recipiente de la alegría de Dios, intercede por nosotros."

Después, como es la tradición, se rezó el rosario y la noche terminó con los cantos a la virgen, acompañados del talentoso y entusiasta coro y grupo musical de la parroquia, y con la distribución de los tradicionales "brindis" de frutas, refrescos, dulces y golosinas; realmente una noche de celebración y de amor compartido no solo en honor a María y la Inmaculada Concepción, sino tambien a la unidad de nuestra comunidad: un ejemplo lindo y digno de imitar y de continuar cada día por el resto del año.
Publicado: 07 de diciembre, 2009
Fotos y Reportaje: Alma Sandoval Betancourth




Comments

Publicidad

Trabajos
Find a Job Búsqueda avanzada
Keywords:
Location:
Trabajos en Toronto