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La Evangelización de Canadá
La aparición en las pantallas de televisión locales de una chica de Québec, de nombre Eva Ávila, finalista y esperamos ganadora del concurso “Canadian Idol” (Ídolo Canadiense), es un evento de más importancia para la comunidad hispana que lo que uno podría presumir a simple vista. Es que Eva, una linda flor de la canela, con una voz angelical, un carisma natural y un poder interpretativo enorme, ha venido cautivando, al comienzo imperceptiblemente y ahora estruendosamente, a los televidentes canadienses, que en número de más de dos millones, siguen semanalmente el concurso.
La modalidad del concurso es la -ahora muy de moda-, de seleccionar entre los doce mil postulantes que se presentaron este año a Ídolo Canadiense, a un número relativamente pequeño, 22 en este caso, quienes semana a semana siguen un proceso de eliminación, que funciona en base a los votos telefónicos de los televidentes. Así se llega a los “Top Ten”, los 10 finalistas, que cantan, la gente vota y el que tiene menos votos queda eliminado, quedan 9 para la siguiente semana, y así sucesivamente.
Es un proceso cruel, pero apasionante, que pone al televidente común y corriente, en una posición de poder, ya que su voto puede determinar quien sale y quien queda.
Desde que vi y escuché a Eva cantar cuando todavía habían 18 participantes, me quedé encantado. Es que, a las virtudes ya mencionadas, se suma el importantísimo hecho de que la niña es de padre peruano y madre canadiense. Me parece importante porque la imagen hispana de Eva es la imagen que nos interesa presentar en Canadá. Con todos los estereotipos de muchísimos años, que los norteamericanos tienen de los latinos, pareciera que cada vez que ella habla de sus raíces hispanas, no hace sino mejorar la imagen de los hispanos en Canadá. Y lo bueno es que ella, cada vez que tiene oportunidad, hace hincapié en su origen peruano, en su origen hispano.
En el programa final del lunes, sin ir muy lejos, luego que terminara la presentación final de Eva y de Craig Sharpe, el otro finalista, se realizó una sesión de preguntas y respuestas con el público que tuvo a bien quedarse a interrogar a estos dos nuevos talentos. Respondiendo a una pregunta relacionada con el impacto que Eva ha causado en la comunidad hispana de Canadá, ella indicó estar al tanto de lo que estaba pasando, agradeció profusamente los votos que había recibido de parte de los hispanos y aclaró, para aquellos que no los supieran, que su padre es peruano y que ella estaba muy orgullosa de ser hispana.
A través de su éxito, de su popularidad en los años que vienen, tenemos la suerte y la oportunidad de que su presencia, su personalidad, su maravillosa voz, su figura y su dulzura representen una imagen latina muy positiva en Canadá.
Una de las canciones que ella ha interpretado en esta temporada en Canadian Idol con más éxito es “Ángel”, está en el sexto surco del CD Spotlights que lanzó el concurso el pasado 22 de agosto. Eva es un verdadero ángel cuando canta Ángel. Coincidentemente ayer vimos en el teatro un cartel de apoyo confeccionado por unas niñas que decía “Somos los ángeles de Eva”.
Si Eva es como un ángel caído del cielo, es una gran suerte que los hispanos podamos Evangelizar a Canadá con ella.
El domingo 17 de setiembre, a las 7 de la noche, Ben Mulroney estará anunciando el resultado final de Canadian Idol. La ganadora lógica debería ser Eva. Ojalá que los votos del lunes 11 confirmen que ha sido la mejor del certamen y coronen a nuestra representante.
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Escríbale un correo electrónico directamente a Guillermo Rose a guillermo@torontohispano.com
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